Gastón Paz

 “GALLINA” MEDINA,UN HOMBRE DE APARIENCIA COMÚN, CON UNA VIDA MUY PARTICULAR.


De ser condenado a cadena perpetua,a trabajar manteniendo un espacio público municipal,como se hace para llegar ahí?


Las historias de vida de muchas personas son interesantes,algunas más que otras,en menor o mayor medida. Este es Agustin Alberto Medina,hoy ya casi con 70 años, sentado bajo la sombra de una mora,con una escoba y una pala a su derecha,la ropa de grafa,claro,está en horario laboral, tiene un trabajo en blanco y en planta permanente,algo  totalmente impensado para él y para quien lo conozca realmente,es que 20 años atrás, manejaba uno de los prostíbulos más conocidos por los consumidores de mencionado servicio. Para entenderlo,hay que remontarse a su niñez. Agustín nació y creció en barrio EL CRUCE,más precisamente en el pje Santillan 1250,el penúltimo de cinco hermanos,con una madre sumisa y analfebeta,un padre policía,que en su cabeza había mucha mediocridad y conformismo.adicto al alcohol y a las mujeres,violento con su familia,pero fuera de casa era todo un “señor y caballero” el típico hombre de aquellos años.  Desde niño debía cuidar a su hermano menor con síndrome de Down,y como consecuencia hizo la primaria de manera intermitente,llegando a 5to grado con 13 años. Numerosos hechos de violencia hicieron que Agustin deje su casa con 16 años.  En aquel día,una golpiza por parte de su padre fue la gota que derramó el vaso. A la calle y sin nada,solamente con su orgullo y honor,vago por el barrio ciudadela en la zona del ex mercado del abasto,lugar donde abundaban los puestos de los verduleros,fue así como un amigo y ex compañero de primaria le dio una mano,Miguel Angel Rodríguez. Se hospedó en su casa mientras trabajaba en un puesto de la misma familia. A todo esto,su padre,lo mandaba a buscar con sus hermanos para que regresará a casa,pero no porque quería verlo,sino,para que le entregara su sueldo,como lo hacía con sus hermanos que tenían un trabajo. Agustín,jamás volvió a ese lugar,donde sufrió bastante. Se dedicó a la verdulería hasta los 19 años. Entre esas idas y vueltas en la calle,conoció a personas muy buenas y malas también,le tomó el gusto y manía a la misma.Las peleas para sobrevivir y no dejarse llevar con nadie,jamás faltaron. Pero también tenía su lado bueno,le gustaba bailar,y lo hacía demasiado bien, tan bien que llegó a formar parte de un grupo llamado “Nueva Generación” así conoció a muchas personas,entre ellas a Miguel Miranda,este grupo consistía en hacer presencia en bailes y carnavales para atraer a las personas,dichos carnavales se hacían clubes como El Cruce,Floresta,Estudiantes. En una de esas tantas noches ocurriría algo que cambiaría la vida de Agustín, en una fiesta privada,en la cual la agrupación fue contratada,tuvieron un encontronazo con otro bando,la banda de “Mitingui” ,un joven conocido por haber apuñalado y baleado a varias personas,y también por su padre Gerardo,un empresario conocido en el mercado de Abasto, tenía varios puestos,y de un gran poder adquisitivo. Esa pelea tuvo lugar en un “Vermut”,una fiesta en el cual se compraban tarjetas de invitación y por lo general se hacían en la terraza de una casa de clase media-alta,muy común en los años 70, la segunda pelea fue llevada a cabo en “pro adelanto Ciudadela” y,en está ocasión,ya hubo heridos de ambos lados,cortados por botellas de vidrio,ambos se las habían jurado,la promesa de matarse en cualquier lugar y momento,estaba hecha. Fue una madrugada calurosa y húmeda de un 2 de Noviembre de 1974,Agustín se encontraba en su casa,ubicada en Bernabé Aráoz al 1200, ahí compró un pequeño terreno y plantó una prefabricada. Estaba junto a su novia Blanca en aquel momento,cuando golpearon su puerta,eran sus amigos Roque y Lucho. Llegaron con noticias, Carlos Mitingui estaba a una cuadra de ahí,con una chica al lado de su moto Gilera 200,sin dudarlo,Agustín tomó su arma y se dirigieron al lugar,caminando los 3 juntos,bajo la típica noche tucumana de primavera-verano,varios vecinos sentados en la vereda, habían pasado los primeros minutos del dia domingo,eso no fue impedimento alguno para ellos,que al llegar a la esquina de florida y Pje Santillan,se encontraron frente a frente con la víctima,que al mirarlos,sabía que era él o ellos. Y si,arranco la balacera, Carlos  acostumbrado a estar siempre armado,desenfundó de la moto un “trabuco”,un arma antigua,que solo pudo disparar una vez, dicho disparo,impactó en la pierna derecha de Roque,pero al intentar huir,los demás abrieron fuego,y acribillando a quien varios temían por su reputación anárquica y los contactos de su padre. 11 disparos recibió en total,8 en la espalda y 3 en el pecho. El amanecer de ese domingo,toda la zona de ciudadela y el cruce estaba convulsionada,Mitingui había muerto a balazos.

Una vez cometido el hecho,los 3 deciden darse a la fuga con la ayuda de Miguel,estuvieron prófugos por varios días, ocultos en una zona rural de Lules,su idea era resguardarse hasta que las aguas se calmen y no poner en riesgo su integridad física. Se entregaron un 6 de noviembre en la comisaría 12,que estaba ubicada en Larrea y 9 de Julio,para ser trasladados posteriormente al penal de Villa Urquiza tan solo,dos semanas después.

En 1976 llegó el juicio,Agustín y sus amigos recibieron la pena máxima,cadena perpetua. El homicidio fue calificado como ensañamiento y alevosía,los contactos del padre de Mitingui, también hicieron lo suyo.

Los primeros meses en el penal fueron muy difíciles,hasta que entendió que debía hacer lo suyo,su buena conducta y perspicacia le permitió trabajar en una imprenta y mimbreria,comenzó a practicar Básquet y hasta armó un equipo ahí dentro,su posición era de pivote,y lo bastante bien,consiguió que les regalaran pelotas,las visitas a la psicóloga y su buena posición como un líder positivo le ayudaron bastante. Fue aquí donde se ganó el apodo de “Gallina Medina”.  Habían pasado unos 3 años y ya había agarrado bien el piso ahí dentro,en las reuniones de personal,su reputación y conducta era intachable, fue así como haciendo buenas relaciones,llegó a trabajar en el departamento de “clasificación y criminología”. La psicóloga Carmen Irene del Valle de Luna ,fue una persona muy importante y que ayudó demasiado,gracias a ella y al Dr Bernabé Pino,le fijaron la pena en 25 años.

Ya llegando al año 1979,comenzó a recibir la visita de un viejo conocido,Miguel Miranda y su hermano Julio, quien era diputado y que años más tarde sería gobernador de Tucumán. También hizo amistades con personas de la talla del “mono Ale”. Estás visitas ayudaron aún más a su figura como líder y fue así cómo pudo conseguir salidas transitorias dos veces por año. Cada vez que lo hacía,regresaba al penal en tiempo y forma. Sus actitudes  fueron vistas con buenos ojos ante las autoridades del penal,que pudieron solicitar una baja en la pena,y lo consiguieron,se redujo a 16 años. Fue un gran alivio y algo impensado para él,que 3 años atrás estaba condenado a cadena perpetua,ahora gozaba de muchos beneficios. Así le otorgaron la  libertad condicional en el 84. Ya reinsertado en la sociedad, consiguió un trabajo en una rotisería ubicada en Ayacucho y San Lorenzo. 

En una fiesta de la Lealtad Peronista,organizada por Julio Miranda,conoció a una mujer,su nombre Eva Smith,quien era técnica de hemoterapia;comenzaron una relación después de varias citas,una persona que trató de sacar de malos pasos a Agustín.ambos se casaron el 19 de Junio de 1986. Su amistad con Miguel y Julio fue de mucha ayuda,los contactos,y relacionarse con personas ligadas al poder,es bastante conveniente,cobraba un subsidio por parte del estado y parecía que todo iba de buena manera,él trabajando en la rotisería y ella nombrada en el hospital Padilla.  En el año 88 el dueño del local de comidas tuvo que cerrar por cuestiones de salud,como consecuencia,Gallina regresó a un viejo y conocido lugar,el mercado del Abasto. Cómo vendedor de frutas y verduras algo llamó su atención,los levantadores de la quiniela clandestina. Cómo siempre astuto,observaba que mucha gente era de apostar todos los días,así  vio la manera de hacer dinero. Comenzó como  levantador, uno de los mejores de la zona, lo hacía para la familia “Chico”. Agustín vio que tenía mucho potencial y podría ser uno de los capos de barrio ciudadela y el cruce, sabía muy bien con quien debía negociar,para que su actividad no se viera frustrada,así,de la mano de Julio Miranda,llegó a conocer al jefe de policía Roberto Véliz y al “Malevo” Ferreyra,aquel polémico y mítico policía,que se disparó en su casa a fines del 2008,cuando gendarmería invadió su quinta para llevarlo preso por los crímenes de lesa humanidad. Las condiciones fueron impuestas, Medina tenía todo el panorama claro para hacer explotar este negocio de apuestas,y si lo hizo,logró  tener hasta 80 levantadores en su nómina,esto le abrió más puertas, comenzó a prestar dinero y bajo el aval de otro viejo conocido del penal,el “Mono Ale” , inauguró una casa donde las máquinas de apuestas le dieron sus frutos.

Esto le permitió llevar una buena vida en los 90,las necesidades que solían faltar en su niñez,ya no eran un problema para él. Pudo comprar su casa,tenía camioneta,dinero en el banco,le regaló un auto a su esposa Eva en su cumpleaños,pero él aún quería más. Un día de 1995, entre esos tantos café y charlas con amigos y conocidos en un bar,tuvo un reencuentro con el Dr Daniel Tarulli y un ex convicto del penal,Ángel Elias,este último le ofreció un nuevo negocio,de mucha ganancia pero también muy arriesgado. Lograr ,traer 6 kg de cocaína provenientes de Bolivia,trabajarla  aquí,en un depósito de barrio ciudadela sur y transformarlos en 8 kilogramos ,para finalmente,llevarlos y ser comercializados en Rosario. Agustín no dudó ni un segundo, si todo el negocio salía redondo,obtendría una ganancia limpia de 22 mil dólares. En la teoría,todo parecía fácil,pero en la práctica,las cosas se complicaron. La mercadería llegó sin problemas,se dirigieron hasta el parque Avellaneda un domingo por la tarde,dónde lo esperaban dos sujetos, que simulaban comer un asado mientras su camioneta estaba “averiada”. Estos le entregaron la sustancia,y directamente fueron a cortarla y estirarla, para agregar 2 kilos más. Lo que pasó por alto Gallina,es que Ángel era una persona viciosa,adicta y hacía mucho Cartel,”fantasma”,le dirían los jóvenes de la nueva generación,se paseaba de bailes en bailes,bar en bar,mujeres y más mujeres,autos,ropa nueva,llamaba mucho la atención,y tener a una persona así en esto,solo traería problemas. Se llevó 500 gramos para ir vendiendo en modo “narcomenudeo” hasta recibir el OK de los compradores en Santa Fe, mientras tanto,a los kilos restantes, Agustín los guardó en su casa,dentro de una caja,la misma contenía talonarios de la quiniela clandestina,todo esto para que su mujer no sospechará.  Así pasaron los días ,y el visto bueno de los compradores,jamás llegó,en una llamada por teléfono,Agustin le reclamó a su socio por la demora,sin saber que esa conversación estaba siendo intervenida por fuerzas federales,que estaban investigando a Angel Elías. Fue una tarde agobiante,el sol quemaba todo a su paso, aquel 23 de diciembre de 1996 no sería otro día más para Agustín Alberto Medina. Llegó a su casa, luego de hacer las compras en el supermercado Libertad,tenía todo  listo para festejar la nochebuena y navidad posteriormente,pero nada de esto ocurrió. Cuando descendió del auto,una camioneta de frente y otra por detrás le taparon el paso,a toda marcha y frenando bruscamente,los sonidos de las cubiertas friccionando en el asfalto caliente alertó a los vecinos curiosos,unas decenas de oficiales vestidos de verde militar y llevando en su espalda la palabra  “Gendarmería” invadieron su casa. Dentro de la misma,estaba su mujer y su hijo Alberto de 3 años,todos rodeados de estos sujetos,que le cuestionaban una y otra vez “¿Donde esta la merca?” “basura, porquería,montón de aca” “no te da vergüenza”, “Medina,ya perdiste”,frases usadas por el jefe del operativo. Esa misma noche y con la evidencia de los 8 kg,fue trasladado al tribunal federal, ubicado en Piedras y Congreso,debía esperar todos los festivos para declarar ante el juez. Una vez que declaró,fue inmediatamente trasladado al penal de Villa Urquiza,Gallina volvió a estar guardado. Su segunda estadía en prisión fue más fácil,era un viejo conocido ahí dentro,solo restaba esperar el juicio, sabía muy bien que sus contactos le ayudarían,y fue lo que sucedió exactamente. Julio Miranda y su hermano Miguel,hicieron el movimiento, cuando la causa pasó a manos del juez federal Carlos Jiménez Montilla alias “el culón”  las cosas estaban arreglados. Un año después de su detención,Agustín recibió la mínima de 4 años y medio. Cumpliendo la mitad de la condena, salió de nuevo en libertad en Marzo de 1999,año en que Miranda llegó a la gobernación de Tucumán,su hermano Miguel fue nombrado ministro del interior. Medina cobraba una ayuda por parte de ambos hermanos para poder ir haciendo frente a sus gastos,este mientras tanto vendía comida junto a su hermano Lázaro,pero las cosas no duraron mucho. La muerte de Miguel Miranda en un accidente de tránsito allá en el año 2000,fue un golpe muy duro. La entrada que tenía debido al ministro del interior ya no estuvo más,y Agustin salió nuevamente a buscar otros ingresos,de la mano de el “Mono Ale”,llegó a ser seguridad del prostíbulo “Crillón”,ubicado en Bernabe Araoz  primera cuadra. Ahí aprendió los movimientos del mismo,que clientes eran rentables,que mujeres necesitaba para que atraían a los mismos,y entonces se decidió,abrió su propio lugar.

“La Nueva Guinea”, Estaba ubicado en calle Santiago al 1300, acondicionado con un caño en medio del salón,dónde las mujeres bailaron,reclutó a chicas jóvenes que ya estaban en ese ámbito e inauguró un día sábado.  Las cosas no iban bien al principio,pero entendió perfectamente cómo funcionaba este morboso negocio. Debía apuntar a aquellos “clientes sinvergüenzas”,aquellos que venían de robar o dar un golpe,esos que se despilfarraban todo el botín en una sola noche y en un solo lugar,ese lugar,era su prostíbulo. Su Club fue un Boom allá por la década del 2000. Lo visitaban policías,legisladores,fiscales,varios cantantes de la movida tropical como el monstruo Sebastian,el Chino de la Nueva Luna.

El jefe de la Unidad Regional Capital,Marcial Escobar,enterado,lo mandó a buscar en ese momento para llegar a un acuerdo económico y así recibir protección. Un día de Abril del 2008,un allegado le propone cerrar por una noche el local para ir con unos clientes exclusivos,esa persona fue nada más y nada menos que el juez Federal Carlos Jiménez Montilla,aquel que le dió la pena mínima cuando los detuvieron con 8 kg de cocaína en su domicilio años atrás. El mismo,venía con otro fiscal “tuerto” y el secretario,ese mismo día  todos pasaron la noche en total descontrol,bailando en el caño y en ropa interior. Estuvieron de festejo toda la noche y madrugada,pero,que festejaban? El juez había fallado a favor y dejado en libertad a Carlos Juarez,el ex gobernador de Santiago del Estero, que fue acusado de delitos de lesa humanidad y por lo cual solo fueron condenados el jefe de policía y otros efectivos menores.  Con los bolsillos llenos,desparramaban billetes tras billetes en el salón,esa velada,las chicas hicieron la diferencia,hasta levantaron  papeles de color verde, que tenía la cara de un Benjamín Franklin   y el número 100 en cada esquina del mismo,ellas no lo sabían,pero los alzaban de todos modos.

Acostumbrado a los golpes,la vida le daría otro más a Gallina. El 31 de Agosto de 2008, aquella mujer que conoció en una fiesta,con la se había casado y tuvo su único hijo,decía basta a una larga lucha, y se daba por vencida a una enfermedad que la mal trajo por varios años,cáncer de estómago. En pleno duelo y tan solo dos meses después de este acontecimiento,Agustín no tendría paz,uno de sus choferes al cual le alquilaba un taxi,tuvo un accidente y como consecuencia,mató a un colectivero que se dirigía a su trabajo en motocicleta, este hecho tuvo lugar en la zona norte de la capital,avenida Siria al 2000. La familia de la víctima denunció a Medina por una suma millonaria,casi 10 millones de pesos. Esto provocó la quiebra y el declive económico de él mismo,quien tuvo que deshacerse de gran parte de su patrimonio  para poder pagar dicha demanda, otro evento   que marcó un antes y un después,y lo perjudicó aún más, fue la desaparición de Marita Veron, solo se podía abrir un día o dos como máximo,los allanamientos eran constantes en los prostíbulos,hasta que la policía y sus contactos les dijeron que ya no sería más redituable,debido a la magnitud que había tomado el mencionado caso. Esto lo hizo reflexionar y entendió que estaba a cargo de su único hijo, no quería ser un mal ejemplo,y menos que siga sus mismos pasos,el.deseaba algo mejor para él. Volvió a la venta en 2012,en este caso como feriante, vendiendo frutas y verduras con un viejo conocido, Miguel Rodríguez,ese que le dio asilo cuando Agustín dejó su casa a los 16 años. Logró hacerse de un capital en dónde adquirió una moto y se lanzó a trabajar como cadete en “mensajería ciudadela”  un año más tarde. Las elecciones del 2015 y con Alfaro en la intendencia,le permitieron a Medina poder ingresar como empleado municipal,la entonces legisladora Beatriz Ávila, le abrió las puertas por pedido de su padre,quien fue un gran amigo de Agustin en esas borracheras de la zona sur. 

Su hijo Alberto,quien es hoy abogado,lo mira todos los días cuando llega a casa,muchas veces no entiende, no le encuentra explicación,no le ve sentido,de cómo esa persona,su padre,de tan buen dialecto,tan buena presencia y habilidad social,haya cometido y pasado por las cosas que paso,haya tenido esas experiencias y estar tan cerca del poder,vivir la corrupción y formar parte de todo esa burocracia llamada Sistema,que al parecer,solamente sirve y funciona para solucionar los problemas de dicho aparato,haciendo creer a los ciudadanos,que la ley está por encima de todo,que la ética y moral de las personas ligadas a esto,son intachables. Que los policías,fiscales,jueces y políticos se diferencian del resto,cuando solamente nos diferencia un uniforme,un saco y una corbata. Las relaciones de poder,hicieron que funcione más como una red,que termina castigando siempre a las mismas personas, y beneficiando a los poderosos.




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